Hoy en día muchas empresas pequeñas y medianas no tienen un gestor judicial y a consecuencia tienen muchos problemas, uno de ellos, relacionados con el testamento abierto. Si no quieres que te pase a ti, tenemos la solución y un servicio de asesoramiento jurídico en las áreas de: Trabajo, Seguridad Social, economía, mercantil, familiar, etc…

¿Sabes lo que es el testamento?

Si te interesa y no lo sabes permanece aquí…

Un testamento es una voluntaria declaración de una persona que expresa lo que desea que se haga con sus bienes cuando esta fallece.

Hay dos tipos de testamentos: El  cerrado y el abierto.

El cerrado es aquel testamento que  se hace por escrito en el que el testador redacta su último deseo y que nadie conoce su contenido excepto el testador y los testigos.

Hacer un testamento cerrado:

  • El testador tiene que escribirlo él.
  • Firmar todas las páginas.
  • Salvar las palabras escritas con tachadas o entre renglones.
  • Puede ser escrito por otra persona pero al final de las hojas el testador debe firmarlo y comunicar la causa de su incapacidad.

Un testamento abierto es aquel, que un testador manifiesta sus últimos deseos ante un notario que posteriormente lo escribe y es entregado al notario. También puede ser un testamento abierto cuando el testador comunica su última voluntad delante de personas que tendrán que autorizar el hecho.

Que debemos hacer:

  • Poner lugar, fecha y hora en el propio documento escrito por el propio Notario.
  • Leer el documento: El Notario tendrá que leer el testamento abierto en voz alta y una vez al testador sea identificado y a considera capaz al Notario, el testador podrá releerlo si quisiera.
  • El testador si le parece adecuado con lo leído por el Notario firmará al pie del documento.

Recuerda que si tienes algún problema con cómo hacer un testamento abierto, tanto cerrado como abierto contacta con nuestro gestor judicial, Narsa tiene la solución.